Esta por sí misma es una deliciosa receta, pero también nos serviría para aprovechar el arroz que nos sobra el día anterior y se ha quedado un poco "pasado".
Os aseguro que es una receta sorprendente, en cuanto la sacas a la mesa miras las caras de alrededor y solo ves expresiones de asombro: ¿y eso que es? ¿tortilla? ¿arroz?, que cosa mas rara ¿no? Pero tiene buena pinta... jajajajajaja. Hasta que lo prueban...
Me gusta mucho acompañar los arroces con ali-oli, aunque no suelo hacer el verdadero, trituro ajo con mahonesa y leche y listo, de esta manera es como más nos gusta.
INGREDIENTES (Para 4 personas)
- 200 gr de mahonesa
- 50 ml de leche (yo le pongo semidesnatada)
- 1 diente pequeño de ajo
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 80 gr de aceite
- 300 gr de arroz redondo
- 800 ml de caldo (o agua + pastilla de carne)
- una pizca de colorante alimentario (el naranja, el falso azafrán) o unas hebras de azafrán
- sal y pimienta
- 1 huevo
- 8 - 10 lonchas de queso curado
- 4 lonchas de york
- Se puede tener hecho de víspera y calentado en el microondas queda muy bien
- Tener cuidado al dar la vuelta en la sartén, ya que es algo más delicado que una tortilla de patata. Una buena sartén es la clave para que no se pegue. Y mojar bien con agua el plato que utilicemos para darle la vuelta para que el arroz resbale bien.
- Si no os atrevéis con la sartén, podéis hacerlo en una fuente de horno y a última hora ponerlo bajo el grill al máximo de potencia, pero no es lo mismo, yo prefiero la sartén.
- Sin añadir el huevo también queda bien, pero creo que el huevo ayuda a que cuaje más y le da esponjosidad.
- El arroz ha de ser el redondo, para que me entendáis, el del paquete azul de arroz SOS por ejemplo, aunque yo utilizo uno de marca blanca.
- Si hacéis esta receta para aprovechar restos, tan solo tenéis que añadir al arroz que os haya sobrado huevo y si hiciera falta un poco de agua para que cogiese textura de risotto. No pasa nada si tiene tropezones, si es una paella, un arroz blanco o lo que sea. Todo se puede aprovechar.
- El relleno también se puede cambiar: unos champiñones, setas, jamón serrano, bacon. chorizo, pescado, palitos de cangrejo, verduras (coliflor, brocoli, calabacín, etc) ... y un sin fin de rellenos. Todas ellos pueden ser cosas que nos han sobrado y de esta manera les damos un uso diferente, divertido y riquísimo.
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