
Este postre proviene del Oriente Medio. Tengo entendido que es una de las recetas estrella durante el Ramadam, ya que aporta muchos nutrientes y calorías en un pequeño bocado.
Esta claro que es una bomba de calorías, pero una pequeña porción junto al café de la merienda, en el desayuno, en el postre o en el "picoteo", hace que se convierta en un momento único. Además, no os preocupéis, es tan "potente" que con un pequeño trozo quedareis más que satisfechas (bueno, algunas..., yo necesito un par de trozos, jajajajajaja), esta delicioso.
Tiene una buenísima conservación, en mi casa el último trozo nos lo comimos 4 días después de hacerlos, y estaba igual de crujiente y rico que el primer día. No hizo falta meterlo al frigo.
INGREDIENTES
Para el relleno:
- 175 gr de nueces peladas
- 50 gr de pistachos pelados
- 60 gr de azúcar
- 20 gr de semillas de sésamo
- 2 cucharaditas de semillas de amapola
- 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1/2 cucharadita de semillas de cardamomo (las bolitas negras)
- 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
Para el montaje:
- 1 paquete de pasta filo
- 150 gr de mantequilla fundida para pintar
Para el almíbar:
- 400 gr de azúcar
- 250 ml de agua
- unas gotas de zumo de limón
- 2 cucharadas de agua de azahar
ELABORACIÓN
Precalentar el horno a 190ºC
Para el relleno:
Trocear las nueces con los pistachos y el azúcar hasta reducirlos a polvo, unos 10 seg a vel máxima, agregar las semillas de sésamo y de amapolas junto con la mantequilla, la canela, el cardamomo y el jengibre y mezclar 20 seg en vel 3. Reservar
Montaje:
Pintar la base de una fuente de horno rectangular de unos 28 x 18 cm aproximadamente, no tiene que ser exacto, con mantequilla derretida. Colocar la primera capa de pasta filo y pintar su superficie con mantequilla. Repetir la operación hasta formar 6 capas. Para que resulte más fácil y no tengamos que andar recortando, suelo poner las capas de filo de tal manera que la mitad sobresalga por la parte trasera y luego sean esas mismas capas las que cierren la elaboración.
Tras la sexta capa colocaremos el relleno extendiéndolo bien por toda la superficie, e iremos cerrando capa por capa pintando cada una de ellas con mantequilla. Es muy importante pintar todas y cada una de las capas de pasta filo con mantequilla y terminar pintando la última para conseguir que el resultado sea muy crujiente.
Cortar con la punta de un cuchillo muy afilado el pastel en pequeñas porciones de 5 x 5 cm aproximadamente o en rectángulo.
Hornear unos 30-40 min a 190ºC a media altura hasta que consigamos un bonito color dorado.
Para el almíbar:
Mientras se hornea la elaboración, haremos el almíbar: yo prefiero hacerlo en un cazo al fuego porque coge más calor y se hace antes que en la Thermomix.
Poner todos los ingredientes del almíbar en el cazo al fuego y dejar que hierva unos 4-5 min.
Cuando saquemos la elaboración del horno, echamos por encima el almíbar caliente, oiréis un dulce chisporroteo. Hay que echarlo nada más sacarlo del horno y con el almíbar en caliente. Dejar enfriar un mínimo de 4 horas a temperatura ambiente y ya estará listo para degustar.
¡¡¡Cuidado que engancha!!!
NOTAS:
- Se puede cambiar el relleno por otros frutos secos al gusto, pero que en total pesen unos 250 gr para que sea suficiente relleno: almendras, avellanas, pistachos, anacardos, pasas, etc...
- Como siempre os digo, el tiempo de horneado puede variar de unos hornos a otros, vigilarlo para que no se queme.
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