Cuando era pequeña recuerdo que Pascuala, una señora de mi pueblo, nos solía traer a casa estos deliciosos manjares. Me los comía a pares, nos traía un buen paquetón y en casa no duraban nada.
Un buen día en una revista, vi una foto en la que había esos dulces tan ricos que yo comía de pequeña y de los cuales no sabía el nombre, anoté la receta y su nombre y la preparé. No eran exactamente como los de Pascuala pero se parecían un montón, así que fui cambiando ingredientes, añadiendo más de esto, quitando un poco de aquello y ya por fin di con aquel sabor que me recordaba a mi niñez. Eran Huesos de San Expedito
Me hizo mucha ilusión!!!
INGREDIENTES
- 80 gr de azúcar
- piel de 1/2 limón, solo la parte amarilla
- 2 cucharadas de anís en grano
- 300 gr de harina
- 1 cucharadita de las de moka de levadura química (levadura royal)
- 1 cucharadita de sal
- 20 ml de orujo blanco o aguardiente (un chorretón)
- 30 gr de aceite de oliva
- 2 huevos
- aceite de oliva para freír
- azúcar glas para espolvorear
- Si se nos pega la masa a las manos, las untamos con un poquito de aceite.
- La fritura ha de ser lenta y suave y hay que dejar que se doren bien los huesos.
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