Ahumar el salmón en casa es muy, muy sencillo, con tan solo 3 ó 4 ingredientes y algo de tiempo (unos 3 días) podemos conseguir un salmón delicioso. Una vez ahumado se puede congelar sin ningún problema, así tendremos salmón ahumado en el congelador para cuando lo necesitemos. Tan solo habrá que descongelarlo y cortar en lonchas tan finas como gustemos.
Los lomos de salmón suelen tener espinas, y lo primero que tenemos que hacer es quitarlas. Suele ser una labor fácil y más si tenemos unas pinzas especiales para ello. En un lomo de unos 400-500 gr podemos encontrarnos entre 8 y 20 espinas, dependiendo que que zona sea. Salen muy fácil.
INGREDIENTES
- un lomo de salmón de unos 400-500 gr
- 300 gr de sal gorda
- 300 gr de azúcar
- 1/2 cucharadita (de las de moka) de sal ahumada
- 1 cucharadita (de las de café) de eneldo
Mezclar en un bol la sal gorda, el azúcar, la sal ahumada y el eneldo.
Escoger para la elaboración un recipiente adecuado en tamaño al lomo de salmón, porque sino necesitaremos mayor cantidad de sal y azúcar.
Poner en la base del recipiente (a poder ser de cristal o plástico) un poco menos de la mitad de la mezcla, colocar el salmón con la piel para arriba y cubrir con el resto de la mezcla. Tapar con film y poner peso para que el lomo quede prieto (yo le suelo poner un par de paquetes de sal) y guardar en el frigorífico durante 3 días.
A los 3 días, sacaremos el salmón de la nevera, le quitaremos toda la mezcla de sales y azúcar y pasaremos el lomo bajo el grifo de agua lo más fría posible y solo durante 1 segundo, lo justo para quitarle toda la sal-azúcar que le pudiera quedar. Lo secamos con papel de cocina y ya lo tenemos listo para su consumo.
Si queremos conservarlo en el frigorífico, lo haremos cubriendo el lomo completamente con aceite. Así nos durará como mínimo un mes.
Para cortar las finas lonchas tenemos que cortar en el sentido de "cabeza hacia la cola" del salmón.
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